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Imágenes de los Orishas generadas por IA crean disonancia cultural, decadencia y falta de respeto.

Mi voz es una inconveniente piedra de tropiezo en el camino de la irreverencia cultural y la falta de respeto a la religión Lukumí. Sin embargo, algunas cosas hay que decirlas en blanco y negro. Cada día mi muro en Facebook está inundado por imágenes que ilustran a los orishas como objetos sexuales. Las cinturas imposiblemente angostas, los hombres con hipermusculosos orishas a fuerza de consumo de proteína a granel, los labios hinchados y pintorreados de colores, y las uñas largas de gatas garduñas. Estas imágenes están impregnadas de la típica hipersexualidad hollywoodense que vende a fuerza de lo barato. Muchas de ellas están creadas por inteligencia artificial, IA. Pero los parámetros los dirige una persona que se sienta frente a un teclado de computadora, en otras palabras, el arte IA sobre los orishas no se autogenera por voluntad propia en el vacío.


(Las imágenes abajo son algunos ejemplos de la hipersexualización de los orishas. Los créditos están en la imágen segun aparecen en varias fuentes en el internet)



He aquí algunas preguntas para aquellos que aún tienen sentido común y no siguen la moda y las tendencias como si fueran ganado. ¿Porqué es importante mostrar a Yemayá, nuestra más sagrada madre, medio desnuda? ¿Cómo esto hace que tus creencias religiosas evolucionen? ¿Cómo estas imágenes impactan como te relacionas con los orishas? Más aún, ¿qué dice esto de tu relación con los orishas?


Que quede claro, no estoy escribiendo este artículo para tomar de punta a ningún creador de arte IA en particular. Entiendo que para algunos es un negocio, una expresión artística, y que, como tal, tienen el derecho de crear de la manera en que les plazca y como su arte les guie y lucrarse de sus esfuerzos. Mi asunto con ellos podría surgir si ellos son olorishas porque en ese caso tienen una responsabilidad que va más allá de crear arte porque son responsables por el futuro de cómo los orishas son percibidos tanto por creyentes como por no creyentes que ahora se pudieran sentir atraídos por esta clase de imágenes. Si, hay una responsabilidad en cada una de nuestras acciones al crear arte, y como olorisha, yo también tengo una responsabilidad cuando con mis palabras ayudo a moldear percepciones.


Sin embargo, las preguntas más profundas para aquellos que no se han detenido a analizar el impacto de la repercusión de adoptar el arte IA, la cual crea imágenes de la cultura Lukumí que están muy retiradas de nuestras prácticas. Este es un peligroso camino que puede causar más destrucción, y créanme, esta caída no proviene de fuerzas externas, proviene de nuestras propias filas. Al adoptar disonancia corrompemos nuestro modo de vida y atraemos a individuos que ahora tienen una percepción estética distorsionada y un entendimiento visual erróneo de los orishas. Estas imágenes fantasiosas son como lujosos señuelos de pesca con moscas y sin pensarlo se tragan el anzuelo, el sedal y el plomo. 


Estas imágenes IA de los orishas crean disonancia cultural porque, como olorishas, se nos inculcó una cultura donde el comportamiento modesto y con decoro es parte de nuestro modo de vida. Sin embargo, veo nota tras nota en las redes sociales que avalan imágenes lascivas de los orishas que harían que nuestros ancestros se retorcieran de asco en sus tumbas. Estamos haciendo que nuestros orishas se vean como caricaturas, como las fantasías sexuales de los que aman el Hentai.


(Algunos ejemplos de imágenes más acorde a la naturaleza y el carácer de los orishas)


Hay un asuntito pequeñito mas por considerar. ¿Porqué estamos faltando al respeto descaradamente a los orishas femeninos? ¿Porqué hay una preponderancia de arte IA mostrando a los orishas masculinos de manera más dignificada que a nuestras orishas? ¿Qué dice esto de los que crean arte IA? ¿Es que acaso el valor de la mujer está en su genitalia, en la preponderancia de pechos y nalgas amplias? Sí, Yemayá podrá bien ser la madre con pechos grandísimos, pero esos pechos son pendulares. Esos pechos nos han alimentado a todos. En mi experiencia, los pechos que han amamantado a niños no apuntan al cielo. Me pregunto si los creadores de arte IA alguna vez han visto con sus propios ojos la belleza de pechos que han amamantado no a uno sino a muchos hijos. ¿Será que ellos entienden el honor de tener estrías en el vientre, en las caderas y el las nalgas donde se almacenó la grasa durante el embarazo que luego se convierte en energía a la hora de dar pecho?


(Algunos ejemplos dignificados de orishas masculinos, pese a que algunos son parece que consumen esteroides, perdona Ogún estilo He-Man, el de la segunda hilera a la izquierda)


Permítanme ser la inconveniente voz, la piedra de tropiezo en el camino, y espero yo, el eco que despierte la conciencia. Este es su mundo como olorisha. Si usted no le da forma, otra persona lo hará por usted, o la IA lo hará.


Omimelli

Oní Yemayá Ashabá

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