El espiritismo, misas espirituales y el culto a los Egún. ¿Qué hace falta antes de kariosha?

Updated: Jul 6



Para considerar y apreciar el papel y el lugar del Espiritismo en las prácticas de Lukumí u Orisha, primero debemos dar un paso atrás y comprender qué es el Espiritismo en relación con el culto de Egungún.

La esclavización masiva de personas de África Occidental, traídas al Caribe y a las Américas para trabajar en la agricultura y crear riqueza para los amos coloniales, creó condiciones de vida horrendas donde la longevidad era abismal. Para los esclavizados, el tener una vida más corta significaba entre muchas cosas una pérdida de tecnología espiritual y de gran experiencia. Adoptando un enfoque simplista, al tener menos personas provenientes de la tierra yoruba adeptas en rituales, música, arte y costumbres asociadas con los Eggún, implicaba una disminución gradual del culto a los ancestros y una menor posibilidad de que esta práctica espiritual fundamental sobreviviera.

La primera parte del Siglo XIX fue testigo del advenimiento del Espiritismo, creado por el Hyppolyte Leon Denizard Rivail (1804-1869), conocido por su seudónimo: Allen Kardec. En pocas palabras, el sistema que Kardec categorizó el mundo de los espíritus y estableció una manera sistemática de comunicación con los espíritus a través de la mediumnidad, la posesión en trance y la trasmisión de mensajes del mundo de los espíritus al plano terrenal. También es importante subrayar que Kardec, antes de su lanzar su doctrina espiritista era un católico romano devoto y que sus obras están indudablemente arraigadas en una mentalidad católica. Incluso, algunos de los títulos de sus libros reflejan temas católicos: El Evangelio según el Espiritismo, El Génesis según el Espiritismo, y, El Cielo y el Infierno.

Los Lukumí habían estado adoptando muchas cosas en sus prácticas, el uso de las soperas como repositorio de los otás o piedras sagradas, la exuberancia de las salas de trono o igbodu adornadas con telas procedentes del extranjero, e incluso, los estilos de ashó orisha o la ropa ceremonial para los iyawó, había ido evolucionando a lo largo de los años adaptándose a la disponibilidad de materiales mas ricos. Los Lukumí abrazaron otros elementos espirituales por múltiples razones. Era favorable estilizar los igbodu y albergar mejor a los orishas en lujosas vasijas de porcelana. Del mismo modo, el abrazar una práctica espiritual que estaba de moda para las clases medias y altas en Europa, los Estados Unidos de América, Brasil y más, también fue ganando terreno. Los Lukumí, pragmáticos hasta el tuétano, vieron en el Espiritismo un sistema que les permitió complementar el menguante culto de Egungún. Por lo tanto, el Espiritismo fue adoptado, adaptado y fue evolucionando para satisfacer una necesidad en el escalafón espiritual de la comunidad religiosa de oloshas y los devotos de los orishas.

En mi apreciación, hubo factores múltiples que ayudaron a que el espiritismo ganara más seguidores. Una de las razones pudo haber sido aspiracional. El culto a los egún proviene de África Occidental y es una manifestación publica y comunal de amor y respeto para con los ancestros.

Imagínese por un momento el ver un desfile ritual de máscaras Egungún en el mundo en que vivimos. ¿Piensa que seríamos bien recibidos en medio de Coral Gables en la Florida o desfilando frente a la Casa Blanca en D.C.? ¿Hemos logrado progresa tanto como para poder reclamar prácticas ancestrales abiertamente sin que nos miren de soslayo o que nos echen a la policía encima?

Hago este agudo comentario social para subrayar los retos a los cuales nos enfrentamos hoy día. La Constitución de los EE. UU. otorga a sus ciudadanos derechos y libertades que en los EE. UU. que nuestros ancestros Lukumí no tenían cuando innovaciones como la adopción del espiritismo se estaba llevando a cabo. A los Lukumí no se les daba la libertad de practicar al aire libre su religión, por el contrario, el sincretismo se convirtió en una necesidad para la sobrevivencia y el termino Santería, el cual aun nos marca hoy día es un legado reminiscente de un duro pasado. Por tanto, puedo deducir que la práctica del espiritismo era más fácil que el mantener una abierta y libre práctica del culto a los egún.


Entre otras ventajas, el espiritismo no requería de habilidades especiales tal como el dominio del lenguaje yoruba. El espiritismo es portable y requiere de pocos materiales, como mínimo: una vela, un vaso de agua, una mesa y un par de sillas. Debo añadir que el espiritismo no requiere estatus iniciático, solo entrenamiento y práctica.

Estoy siendo simplista a propósito para poder establecer ciertos puntos principales que deben ser considerados de manera personal. Cada individuo debe hurgar con mas profundidad en la historia y llegar a sus propias conclusiones. Sin embargo, desde una perspectiva pragmática, para tener comunicación con los muertos, hace falta muy poco. Como a mi padrino Jorge Puig Kaiser, Awó Iwori Oddí le encanta recalcarme, hay mucho que se puede lograr con oraciones, un vaso de agua y una vela.


Por otra parte, el rendirles honor a los ancestros por medio del culto de los Egún requiere el dominio de un lenguaje extranjero, el memorizar y entender el contenido de canciones litúrgicas, de oraciones, el realizar rituales comunales al aire libre, el hacer máscaras y atuendos, y, el tener sacerdotes entrenados para llevar a cabo esa comunicación con los muertos, los ritos fúnebres y el pertenecer a linajes que le den el derecho a representación en los rituales de máscaras.


Al comparar los requisitos del culto a los Egún con el Espiritismo, no es sorprendente porque uno prevaleció sobre el otro floreciendo en el Nuevo Mundo donde las personas esclavizadas y sus descendientes enfrentaban tantas limitaciones. Además, hay una consideración que a muchos no le gusta abordar: el estigma racial. El culto a los Egún tiene raíces yorubas mientras que el espiritismo emergió en Europa, fue concebido por un francés y adoptado en los salones de la burguesía desde donde se esparció rápidamente a las Américas. Hoy día se considera aceptable el hacer retro aculturación y el regresar de ser posible a la fuente, a lo yoruba para tratar de suplementar estas practicas perdidas.


El valor del espiritismo para los Lukumí


No es sorprendente que muchos oloshas adoptaron el espiritismo para llenar el vacío que iban dejando la merma en el culto a los Egún. La mengua de sacerdotes y sacerdotisas de experiencia implicaba más linajes perdidos y más conocimiento espiritual que se iba desvaneciendo rápidamente. Por tanto, los rituales cotidianos para los muertos pasaron a ser parte del territorio de los espiritistas que proveyeron continuidad y conexión con el mundo de los ancestros y de los guías espirituales. Además, está bien documentado el que los espiritistas proveían servicios ad hoc de salud mental y labor social en áreas rurales donde no había fácil y asequible disponibilidad de profesionales de la salud y de servicios sociales, o bien, que a estos profesionales se les tuviera el mismo grado de confianza que al espiritista local. De hecho, muchos preferían confiarle sus problemas a los espíritus y a los espiritistas para que les sanaran sus males del cuerpo, espíritu y hasta sus heridas emocionales.


Los espiritistas y médiums bien entrenados son fundamentales al llevar a cabo investigaciones para aquellos que buscan el entender, conectarse y trabajar con su cuadro espiritual, que son los espíritus que caminan con esa persona y componen el marco de trabajo espiritual de esa persona. Las misas espirituales, cuando son llevadas a cabo por una persona en preparación para kariosha o la iniciación para ser sacerdote de los orishas, puede ayudar a que la persona identifique las entidades principales de su cuadro espiritual, el alinearlos según su función y el asignarle roles y responsabilidades. De igual manera las misas pueden ayudar a resolver problemas espirituales y materiales y por supuesto, ayudar al futuro olosha en su desarrollo como espiritista. Por lo general es aceptable el llevar a cabo al menos tres de esas misas o mesas blancas antes de llevarse a cabo el kariosha y las mismas culminan en lo que se conoce como una coronación espiritual. ¿Por qué es que los oloshas se inclinan a llevar a cabo tres misas de este tipo antes de un kariosha?


¿Cuántas misas espirituales hacen falta antes de un kariosha?


La adopción de tres misas puede que esté centrada en la geometría sagrada cristiana representando a la Trinidad: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. De igual manera, yo creo que el prescribirse a llevar a cabo tres misas antes de un kariosha es una fórmula que no está arraigada en la lógica o el pragmatismo. El determinar el cuadro espiritual de una persona, requiere de observación cuidadosa y metódica. Requiere participar en docenas de misas espirituales y de llevar a cabo meditaciones personales diligentes como parte de la investigación del futuro iyawó.


Vamos a pensar en esto de manera lógica. Los espíritus no andan por ahí esperando para hacer lo que nos plazca. Ellos no se manifiestan cuando lo exigimos. Los espíritus son libres de ir y venir como les plazca y se manifiestan en la vida de una persona de manera diferente dependiendo de la etapa de vida de dicha persona. En el mundo material es cortesía el permitir tiempo para que una relación se desarrolle y para que a través del tiempo la misma sea probada. ¿Por qué habría de ser diferente sino más complicado al lidiar no con un plano sino con dos planos de existencia? ¿Por qué no tratar a un espíritu con la misma cortesía con la que se trata a una persona existente en el plano terrenal?


Los espíritus no son seres esclavizados o animales de circo entrenados para entretenernos, al menos no aquellos con los que se labora en una misa espiritual o mesa blanca. Ellos no tienen porqué adherirse a nuestros itinerarios, y, muchas veces tienen sus propias agendas. Por tanto, ¿por qué deberían revelarnos secretos en el número mágico de tres misas espirituales? El tener expectativas como estas no sólo es irrazonable es ingenuo.


En mi opinión, aquellos que van a misas de investigación y de desarrollo con la esperanza de obtener respuestas a sus preguntas en una, dos o tres misas, no solo tienen expectativas tontas, sino que se están exponiendo al fracaso y peor aún, a ser víctimas de chantajistas y charlatanes. El desarrollo espiritual y el arte de hacer un buen vino tienen cosas en común; ambos se desarrollan mejor con el tiempo y la paciencia.


Proceda con precaución, respeto y paciencia cuando trate de establecer una relación con entidades espirituales. Mírelo como un cortejo largo y meticuloso y tenga expectativas realistas. Dese tiempo y busque tener una base firme de donde apoyarse al establecer los cimientos de una relación que debe durar toda una vida.


Lo qué debe esperar al investigar su cuadro espiritual


Si sus padrinos le requieren que haga misas antes de su kariosha, le sugiero que explore sus opciones con ellos. Usted no debería sentirse cohibido o hasta intimidado de tener esta conversación con ellos. Se trata de su destino espiritual y eso es lo que está en riesgo. El temor no debe guiar su comunicación con sus mayores espirituales.


Es razonable llegar a un acuerdo que le provea tiempo suficiente para llevar a cabo investigación, desarrollo y el que usted pueda tener logros y demostrar su alineamiento espiritual.


El total de misas que usted pueda necesitar no debe estar limitado; no se quede corto. Lo que considero aún más crucial al tratarse de misas espirituales es la frecuencia de las mismas y la calidad de personas que participan.


La composición ideal de misas para un futuro iyawó debe ser el alternar misas de investigación con misas de desarrollo por lo menos un año antes del kariosha y hacer una misa de coronación al menos un mes antes del kariosha. El apretujar en el itinerario tres misas uno o dos meses antes del kariosha es un desperdicio de energía.

Vamos a suponer por un momento que voy de la mano del concepto de hacer un paquetito bien envuelto con tres misas antes de hacer kariosha, lo cual claramente no es el caso. Entonces, podemos decir que esas misas deben producir los siguientes resultados dependiendo del nivel de destreza de las personas que participen: (1) investigación, (2) desarrollo (3) coronación.


Investigación: La misa ideal de investigación debe contar con al menos un clariaudiente talentoso, un clarividente y al menos un médium físico en adición a la persona que preside la misa espiritual. Esta misa espiritual es para investigar el cuadro espiritual de una persona, sea un futuro iyawó o no.


Desarrollo: Esta misa espiritual es para que todo mundo practique. Acá toda persona puede dar y recibir evidencias y los médiums que estén siendo entrenados tiene la oportunidad de expresar sus emergentes regalos espirituales bajo la supervisión de un grupo como el descrito en las misas de investigación. Es imperativo que los participantes hayan mantenido una higiene espiritual y que no se pierda el tiempo haciendo limpiezas durante la misa que deben ser parte de la rutina diaria de un espiritista en desarrollo al igual que de los expertos.


Coronación. Esta misa espiritual fue desarrollada en Cuba para honrar al cuadro espiritual de una persona que estaba por pasar por el proceso de kariosha. En una ‘misa de coronación’ se lleva a cabo una ceremonia sobre la cabeza de la persona para ‘coronar’ al individuo con su espíritu o guía principal, a mi entender, esto es un acto simbólico. Este proceso debería ser reclasificado y visto como una misa de alineación espiritual. Aquellos que entendemos la dialéctica religiosa de rituales sabemos que los símbolos dejan huellas poderosas que se arraigan en la mente de las personas envueltas. En mi estimación, el proceso de coronación espiritual no es necesario y puede ser hasta peligroso se es que hay un ápice de duda sobre el espíritu que se está invocando. A mi entender, este proceso se originó para llenar el vacío del entendimiento de una herramienta ritual en el arsenal de muchos oloshas: el pagugu ni Egún. El pagugu ni Egún puede estar conectado al egún fundamental de esa persona y es la herramienta usada para llevar a cabo las ceremonias de los egún. Estoy clara en que un guía espiritual y un egún principal no necesariamente están directamente correlacionados. Sin embargo, es por ello que el espiritismo no substituye en su totalidad se perdió con la merma de conocimientos del culto a los Egún en las Américas y por lo cual hoy día continuamos llevando a cabo rituales como el papagayo, sin detenernos a considerar sus orígenes, implicaciones y su evolución.


El cuadro espiritual no es cuadrado. Si usted quiere tener una mejor idea de lo que es, visualice una cebolla. Capa tras capa esconde una serie de misterios que sin duda alguna nos requerirán algunas lágrimas para descubrirlos. He conversado con muchas personas que luego de asistir a una misa espiritual tenían la expectativa de salir de ahí lista en mano con los nombres de sus espíritus, sabiendo sus funciones y su historia e importancia por rango.


NO hay sistema espiritual alguno que pueda lograr esto sin tener suficiente tiempo, ni es espiritismo, ni el Sanse, ni las 21 Divisiones ni nadie por talentoso que sea. NO dejen que le engañen, no se engañe.


Las misas espirituales le proveen al individuo la oportunidad de enfrentar fallas en su carácter y de determinar si esas fallas tienen orígenes espirituales o simplemente, son parte intrínseca de su personalidad. Queda a manos de individuo el tomar nota de observaciones y de evidencias que emerjan de misas espirituales y de trabajar para mejorar sus circunstancias. Las misas espirituales pueden de igual manera ayudar a aliviar problemas emocionales y psicológicos. Sin embargo, si los espiritistas que dirigen la misa carecen de experiencia, dicha catarsis puede descontrolarse y convertirse en una crisis aun mayor.

Las misas espirituales pueden señalar posibles razones espirituales tras dolencias físicas y hasta proveer remedios naturales y técnicas para aliviar y hasta curar esas dolencias. Los consejos provistos en misas requieren tiempo para ser llevados a cabo y las personas, de igual manera, necesitan observar si las obras, baños u otras recomendaciones en efecto proveen ayuda para mejorar la condición y apoyar el desarrollo espiritual de la persona en cuestión.


¿Hacen en realidad falta las misas espirituales?


Las misas espirituales son útiles. Sin embargo, la coronación la estimo innecesaria. Prefiero un pagugu ni Egún bien preparado en lugar a una coronación. Es importante reconsiderar la llamada misa de coronación como un proceso de alineación del cuadro espiritual de un individuo que no requiere el lidiar con la cabeza de la persona. Las misas son buenas para el entrenamiento, para allanar obstáculos, para escuchar advertencias cuando se llevan a cabo con la participación de espíritus probados y de reputación. Es ahí que se puede lograr iluminación espiritual y forjar relaciones profundas con guías espirituales. De igual manera las misas espirituales dan cabida a profundizar las relaciones entre padrinos y ahijados al igual que con la comunidad espiritista.


¿Qué es lo que hace en realidad falta antes de un kariosha?


Los futuros iyawó deben tener un entendimiento más profundo de lo que es Egungún y cual es su rol en su vida espiritual. Necesitan aprender cómo cuidar su altar a los Egún y cómo trabajar con aquellas fuerzas espirituales de manera práctica. Esta tal vez es el área más descuidada de las prácticas Lukumí en el Nuevo Mundo la cual necesita no sólo mayor debate sino también más estudio y entrenamiento que vaya más allá de colocar platos con ofrendas y cantar unas cuantas canciones a los Egún.


Omimelli

Oní Yemayá Achagbá

PS. Les dejo con una colección de canciones con la hermosa voz de la fallecida cantante Mercedita Valdés.

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